TOP

Quietud, atención plena, flexibilidad son algunas palabras clave que se desarrollan con la práctica de Yin Yoga, estilo que beneficia el tejido fascial y cuyas bases proceden de la Medicina Tradicional China.

Yin Yoga es un término usado hoy día para designar una práctica de Yoga estática, donde se mantienen las posturas largo tiempo mejorando el tejido fascial, donde se desarrolla una actitud de atención plena (mindfulness) y donde el fundamento de la práctica procede de la Medicina Tradicional China y la filosofía Taoísta. A diferencia del Yoga Restaurativo con apoyos que popularizó B.K.S. Iyengar y cuyas cualidades son la quietud y la relajación, la práctica de Yin Yoga no suele usar apoyos (o sólo ocasionalmente) por lo que mantener las posturas y relajarse en ellas conlleva cierto grado de dificultad y de re-adaptación a la zona de confort.

Hoy en día, la práctica de Yin Yoga se está extendiendo rápidamente por todo el mundo debido a varios motivos:

1º) Ofrece muchos beneficios para la salud física y mental (mejora la flexibilidad, la circulación física y energética, el movimiento articular, favorece la atención plena, etc.).

2º) Es una práctica que la mayoría de practicantes pueden realizar ya que las posturas son en suelo con variantes y adaptaciones para cada caso.

               3º) La práctica de Yin Yoga ofrece tiempo, quietud, calma y meditación, muy solicitado en una sociedad marcada por el estrés y la ansiedad.

4º) La creciente popularidad de estilos Yang, donde se fomenta el movimiento y la fuerza (Ashtanga, Rocket, Power, etc.) ha generado una polaridad en nuestra práctica de Hatha Yoga. Al fin y al cabo, “Hatha” significa “Sol” y “Luna” o lo que es lo mismo “Yang” y “Yin”. Cuando nos pasamos mucho tiempo practicando un estilo Yang, seguramente necesitemos realizar una práctica Yin para compensar y encontrar el equilibrio.

En Yin Yoga se trabaja según los 5 ELEMENTOS TAOÍSTAS, los MERIDIANOS y los PUNTOS ACUPUNTURALES.